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La codificación de productos químicos imprime en cada envase la información que exigen el reglamento CLP, el sistema GHS y el código UFI, con marca permanente y legible. Tintas resistentes a solventes y marcaje láser.
Desde 2003 ofreciendo soluciones de codificación y marcaje a la industria española
La codificación productos químicos es uno de los procesos más regulados de toda la industria. La normativa CLP (Reglamento CE 1272/2008), el sistema GHS y la obligatoriedad del código UFI (Reglamento UE 2017/542) imponen requisitos estrictos sobre la información en cada envase. Forma parte de nuestras soluciones de codificación y marcaje industrial.
El UFI es un código alfanumérico de 16 caracteres que identifica de forma unívoca la composición de una mezcla peligrosa, obligatorio desde enero de 2021. Debe ser legible e indeleble. Además, el Reglamento REACH (CE 1907/2006) complementa los requisitos de información.
Las propias características de los productos (solventes, ácidos, bases) exigen sistemas cuyas marcas resistan la agresión química. En Surjet somos especialistas en plantas químicas, petroquímicas, detergentes, pinturas, fertilizantes y fitosanitarios.
Y hay una diferencia de fondo con el resto de sectores: aquí un código ilegible no es una devolución, es un incumplimiento. La etiqueta de un producto peligroso tiene que seguir siendo legible después de que el envase se manche con su propio contenido, después de meses a la intemperie en un almacén y después del transporte. Por eso en química la pregunta no es qué resolución tiene el equipo, sino cuánto aguanta la marca.
Ver qué tecnología va en cada envase
Marcas de las que somos distribuidores oficiales en España y Portugal, con servicio técnico propio y stock de consumibles.
Lo que instalamos habitualmente entre la línea de llenado y la expedición.
| Aplicación | Tecnología | Por qué |
|---|---|---|
| Bidón y garrafa HDPE | CIJ o alta resolución | Marca directa sobre plástico, resistente a derrames y limpieza |
| Etiqueta CLP con pictogramas | Etiquetadora color + TTO | Los pictogramas GHS exigen color y contraste; el lote va en TTO |
| Envase metálico | Láser fibra | Marca permanente que resiste disolventes y abrasión |
| Caja de agrupado | Alta resolución | Identificación de contenido peligroso legible en almacén |
| Palet | Print & apply GS1-128 | Etiqueta logística y control de expedición |
La regla práctica del sector es sencilla: cuanto más agresivo sea el contenido y más tiempo pase el envase a la intemperie, más se inclina la balanza hacia el láser. La tinta sigue siendo la opción correcta en líneas rápidas de envase plástico, pero elegida por el producto que va dentro, no por el catálogo.
Ninguna se resuelve con la máquina sola: se resuelve con la máquina bien elegida y bien integrada.
El Reglamento (CE) 1272/2008, el CLP, define qué lleva la etiqueta de una sustancia o mezcla peligrosa: identificador del producto, pictogramas GHS, palabra de advertencia, indicaciones de peligro y consejos de prudencia, y datos del proveedor. La norma pide expresamente que sea legible e indeleble, y ese «indeleble» es el que decide la tecnología cuando el envase se mancha con su propio contenido.
El Reglamento (UE) 2017/542 introdujo el UFI, dieciséis caracteres alfanuméricos que identifican de forma unívoca la composición de una mezcla peligrosa. Es obligatorio en la etiqueta desde enero de 2021 para las mezclas de consumo y uso profesional, y desde enero de 2024 para las de uso industrial. Es un dato variable por fórmula, así que conviene que salga del sistema y no de una plantilla que alguien edita a mano.
El Reglamento (CE) 1907/2006, REACH, obliga a que la información del envase case con la ficha de datos de seguridad y con el registro de la sustancia. En codificación se traduce en algo muy concreto: el lote impreso tiene que permitir reconstruir qué fórmula y qué materias primas concretas fueron a parar a ese envase.
El ADR exige que el bulto lleve su número ONU y sus etiquetas de peligro, y que la unidad de transporte se pueda identificar. Es el punto donde más veces se rompe la cadena: el envase va perfecto y el palé sale con una etiqueta genérica. La solución es que el print and apply del palé beba del mismo dato que el codificador de la línea.
El UFI (Unique Formula Identifier) es un código alfanumérico de 16 caracteres que identifica de forma unívoca la composición de una mezcla química peligrosa. Lo introdujo el Reglamento (UE) 2017/542 y es obligatorio en la etiqueta desde enero de 2021 para las mezclas de consumo y de uso profesional, y desde enero de 2024 para las de uso industrial. Permite a los centros de toxicología identificar la composición en cuestión de segundos ante una intoxicación.
Citronix ofrece tintas con bases de MEK, acetona y etanol formuladas para resistir solventes, ácidos y bases. También tintas pigmentadas de alta adherencia para sustratos tratados químicamente. La selección depende del sustrato y de los productos con los que vaya a entrar en contacto: no se elige por catálogo, se elige probando con tu envase y tu producto.
Sí, es la opción más permanente y resistente. Los láseres de fibra DIKAI marcan sobre metales y plásticos duros, y los de CO2 sobre plásticos y etiquetas. El marcaje láser no puede borrarse con disolventes, así que es la opción natural para productos agresivos.
El UFI lo genera el propio fabricante o importador con la herramienta de la ECHA a partir del número de IVA y de un número de fórmula interno, y va en la etiqueta, junto a la información del CLP o cerca de ella. Desde el punto de vista de la línea es un dato variable más: se imprime con el lote y la fecha, y lo lógico es que llegue al equipo desde el sistema de gestión.
Sí. Para metal, el láser de fibra deja una marca permanente que no se va con disolvente ni con abrasión. Para el IBC, que es plástico soplado dentro de una jaula, se trabaja con láser de CO2 o con alta resolución si hace falta un texto grande y legible a distancia en el almacén.
Los pictogramas GHS necesitan color y contraste, así que lo habitual es imprimirlos en la etiqueta con una etiquetadora o partir de etiqueta preimpresa, y dejar para el codificador los datos variables: lote, fecha, UFI y códigos de trazabilidad. Mezclar las dos cosas en un solo equipo suele salir caro y frágil.
Cada sector tiene sus envases, su normativa y sus condiciones de línea. Si el tuyo no es este, entra en el que te toque o vuelve al hub de codificación y marcaje industrial.
Codificación en cadena de frío, humedad y envases al vacío. Lote, caducidad y número de registro sanitario.
Briks, botellas y tarrinas a alta velocidad. Consumo preferente y trazabilidad de lote en superficies difíciles.
Marcaje sobre vidrio, hojalata y PET. Campaña, lote y denominación de origen sin que la tinta se corra con el aceite.
Codificación en botella, corcho, cápsula y caja. Añada y lote legibles sin dañar la etiqueta ni el vidrio.
Líneas de más de 1.000 unidades por minuto sobre PET húmedo. Codificación sin contacto y sin parar la producción.
Etiquetado de cajas y palés, códigos SSCC y GS1-128, y aplicadores automáticos integrados en la línea de expedición.
Asesoría en cumplimiento normativo CLP/GHS/UFI y selección de la tecnología adecuada para tu producción.