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Codificador de Fecha de Caducidad y Lote: Comparativa de Tecnologías

13 febrero 2026 8 min de lectura Surjet

Un codificador de fecha de caducidad y lote es el equipo que imprime esos datos variables directamente sobre el envase, en la propia línea y a la velocidad de la línea. Cuatro tecnologías hacen ese trabajo, inyección de tinta continua (CIJ), inyección térmica (TIJ), láser y transferencia térmica (TTO), y la que encaja depende del material del envase, de la velocidad y de cuánta información haya que imprimir.

Comparativa directa para marcar fecha y lote

Marcar una fecha y un lote es un trabajo muy concreto: pocos caracteres, siempre en el mismo sitio, y con la obligación de que sigan siendo legibles cuando el producto llegue al lineal. Con ese objetivo delante, las cuatro tecnologías se separan así.

Criterio CIJ (chorro continuo) TIJ (inkjet térmico) TTO (transferencia térmica) Láser
Envase donde gana Botella, bote, brik, tapón, film, cable Cartón, papel, estuche, film revestido Film flexible dentro de la envasadora Metal, vidrio, cartón y plásticos aptos
Velocidad de línea Alta, es su terreno Media, condicionada por la distancia al producto La de la envasadora, marca en parada o en continuo Alta, limitada por el número de caracteres
Información que admite Una a varias líneas de texto Texto, DataMatrix y QR con buena definición Mucho texto y códigos en poco espacio Texto y códigos, según material
Permanencia del código Buena con la tinta correcta, se puede borrar con disolvente Buena sobre poroso, exige tinta específica en no poroso Muy buena, va integrada en el film Permanente, no se borra
Consumible Tinta y aditivo Cartucho Ribbon Ninguno
Inversión inicial Media Baja Media Alta
Punto flaco Mantenimiento del circuito de tinta Distancia corta y constante al envase Coste por impresión ligado al ahorro de ribbon Un error de formato no se corrige, el producto se retira

Qué obliga a imprimir la norma y qué añade el cliente

En alimentación, el Reglamento (UE) 1169/2011 exige la fecha de duración mínima o la fecha de caducidad según el producto, y la identificación del lote viene del Real Decreto 1808/1991, que traspone la normativa europea de lote. Son datos que deben ser legibles e indelebles, y esa palabra, indeleble, es la que descarta soluciones que funcionan en la prueba y fallan en el camión.

Por encima de eso, la distribución suele pedir más: hora de envasado, código de línea, turno, y cada vez más un DataMatrix GS1 que reúna GTIN, lote y caducidad en un solo código. En farmacia eso ya no es una petición del cliente sino serialización obligatoria. Conviene decidir el contenido completo del código antes de elegir la tecnología, porque añadir un DataMatrix después obliga muchas veces a cambiar de familia.

Cómo decidir en cuatro preguntas

1. ¿Sobre qué material cae el código?

Cartón y papel absorben la tinta, así que cualquier inkjet vale y el TIJ es el camino más barato de arrancar. Plástico no poroso, vidrio y metal necesitan tinta con disolvente o láser. Sobre film flexible que ya pasa por una envasadora, la respuesta suele ser transferencia térmica integrada en la propia máquina, porque no añade un puesto más a la línea.

2. ¿A qué velocidad pasa el envase?

Aquí manda el momento peor del turno, no la media. Por encima de cierto ritmo, el CIJ es la opción cómoda porque marca sin contacto y a distancia. El láser también aguanta, pero su límite es el número de caracteres, porque el haz tiene que recorrerlos uno a uno.

3. ¿El código tiene que sobrevivir a algo?

Túnel de retractilado, condensación de cámara, hielo, roce en el transporte, contacto con aceites o alcoholes. Cada uno de esos procesos borra tintas mal elegidas. Si el producto pasa por varios, la conversación se inclina hacia el láser, que modifica el material y no se puede retirar frotando.

4. ¿Quién va a mantener el equipo?

Es la pregunta que más presupuestos debería cambiar y casi nunca se hace. Un CIJ pide limpieza constante y revisión anual. Un TIJ se resuelve cambiando cartucho. Un láser no consume, pero exige óptica limpia y extracción de humos. Si la planta no tiene a nadie asignado, hay que contar el servicio técnico dentro del coste desde el primer día.

El coste por código, que es lo que se paga todos los días

El precio del equipo se paga una vez. El coste por código se paga en cada envase, y ahí se decide si la elección fue buena a los tres años. Para compararlo bien hay que juntar cuatro partidas: consumible por impresión, consumo con la línea parada pero el equipo encendido (que en CIJ existe por evaporación del aditivo), horas de mantenimiento y minutos de parada por incidencia.

Con esa cuenta hecha, el orden típico se invierte respecto a la primera impresión. El láser es el más caro de comprar y el más barato de mantener. El TIJ es el más barato de comprar y su cartucho es la partida que hay que vigilar en tiradas muy largas. El CIJ queda en medio, con un coste por impresión bajo y un coste de mantenimiento que depende por completo de la disciplina de la planta.

Los tres fallos que vemos en auditoría de línea

  • Formato mal parametrizado. Fechas calculadas con caducidad equivocada al cambiar de referencia, o el turno de noche imprimiendo el día siguiente. Se corrige bloqueando el cambio de formato por usuario y ligando el mensaje al producto, no al operario.
  • Código legible en la máquina e ilegible en destino. Nadie validó el marcaje después del retractilado o del transporte. La prueba buena se hace sobre producto real y al final del proceso.
  • Marcar solo el envase primario. Cuando llega una reclamación hay que rastrear la caja y el palet, y si ahí no hay lote la trazabilidad se rompe. La caja se resuelve con alta resolución y el palet, en la mayoría de plantas, con una etiquetadora industrial que imprima y aplique la etiqueta logística.

Si lo que buscas es entender antes cómo funciona cada tipo de máquina y cómo se integra en la línea, esa parte está desarrollada en la guía de codificación y marcaje, y los equipos concretos para este uso están en codificador de fecha de caducidad.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la opción más barata para empezar a marcar fecha y lote?

Sobre cartón o papel, un TIJ. Es la inversión inicial más baja, se instala en poco tiempo y no arrastra mantenimiento. La cuenta cambia si la tirada es muy larga, porque entonces el consumo de cartuchos empieza a pesar más que la diferencia de precio del equipo.

¿Se puede marcar la fecha directamente sobre el vidrio de una botella?

Sí, con CIJ usando tinta adecuada o con láser de CO2. La diferencia práctica es que el láser deja una marca permanente y sin consumible, mientras que la tinta permite cambiar el color para que contraste con el envase y con la etiqueta.

¿Qué pasa si el código sale doble o corrido?

Casi siempre es un problema de disparo, no de tinta: fotocélula mal colocada, retardo mal ajustado o falta de encoder en una línea cuya velocidad varía. Se comprueba marcando a velocidad baja y volviendo a subir hasta encontrar el punto donde se deforma.

¿Puedo imprimir un DataMatrix con la fecha y el lote dentro?

Sí, y es la tendencia. Necesitas resolución suficiente y una superficie con contraste, lo que en la práctica apunta a TIJ, transferencia térmica o láser. Además conviene verificar la lectura con un lector en la propia línea, porque un código impreso que no se lee es, a efectos de trazabilidad, un código que no existe.

¿Cada cuánto hay que revisar el codificador?

Limpieza según el uso, casi diaria en entornos con polvo o mucha humedad, y una revisión completa al año como mínimo en equipos con circuito de tinta. Las paradas por codificador rara vez llegan de golpe: antes hay semanas de códigos con calidad decreciente que nadie anota.

¿Merece la pena cambiar un codificador que todavía imprime?

Si consume mucho consumible, si los repuestos ya no llegan rápido o si no se puede conectar con el sistema de producción para recibir el formato automáticamente, sí. Ese último punto elimina el error humano en el formato de fecha, que es la causa más cara de todas. El equipo antiguo suele descontarse a través del plan renove de codificadores industriales, y si prefieres que lo valoremos con tu línea delante, escríbenos desde contacto.

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SJ

Equipo Surjet Codificación, marcaje y etiquetado industrial desde 2003. Instalamos y damos servicio en España y Portugal.

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