Inicio/Blog/Blog

Blog

¿Cómo deben etiquetarse los productos congelados?

16 noviembre 2023 8 min de lectura Surjet

Etiquetar un producto congelado tiene dos partes que no hay que confundir. Una es qué información exige la normativa. La otra, mucho más difícil de resolver en planta, es conseguir que la etiqueta se quede pegada a menos 18 grados y que el código siga leyéndose cuando el envase sale de la cámara chorreando condensación.

La primera se resuelve con el diseño de la etiqueta. La segunda se resuelve eligiendo bien el adhesivo, el material, el ribbon y, sobre todo, el punto de la línea donde se etiqueta. Vamos con las dos.

Qué información debe llevar

Un alimento congelado lleva lo mismo que cualquier alimento envasado (denominación, lista de ingredientes con los alérgenos destacados, cantidad neta, información nutricional, datos del operador, condiciones de conservación) más algunas cosas propias del congelado:

  • Fecha de duración mínima («consumir preferentemente antes del»). En congelados no suele figurar fecha de caducidad, porque a esas temperaturas el riesgo microbiológico está frenado y lo que se pierde es calidad, no seguridad.
  • Fecha de congelación. Es obligatoria en carne, preparados de carne y productos de la pesca sin transformar congelados, con la fórmula «congelado el…». No es una exigencia general de todo congelado, y esa confusión es habitual.
  • Instrucciones de conservación y de uso: si se cocina directamente desde congelado o hay que descongelar antes, y la advertencia de no volver a congelar una vez descongelado.
  • Lote, que es lo que permite la trazabilidad y el que se imprime de forma variable en línea.

El resto del marco normativo del sector está en codificación en la industria alimentaria, y la parte de fecha y lote en codificadores de fecha de caducidad y lote.

Por qué se despegan las etiquetas en congelado

Aquí está el problema real. Un adhesivo estándar necesita fluir mínimamente para mojar la superficie y agarrar. A temperaturas bajo cero se endurece y deja de fluir, así que no llega a formar el vínculo: la etiqueta parece pegada al salir del aplicador y aparece en el suelo de la cámara al día siguiente.

Se junta con un segundo problema: la condensación. Un envase que sale del frío se cubre de una película de agua en segundos, y ningún adhesivo agarra sobre agua. Y con un tercero: la escarcha sobre el propio envase, que actúa como capa separadora entre la etiqueta y el plástico.

Situación Qué usar Cuidado con
Etiquetar antes de congelar Adhesivo permanente estándar de calidad, material sintético Que el adhesivo haya curado antes de entrar en el túnel
Etiquetar con el producto ya congelado Adhesivo de congelación profunda (deep freeze), formulado para aplicar bajo cero Cada adhesivo tiene una temperatura mínima de aplicación, no vale cualquiera
Envase húmedo o con escarcha Adhesivo específico para superficie húmeda Más presión en el aplicador no lo compensa
Almacén con condensación permanente Material sintético, nunca papel El papel ondula, se despega y arrastra el código de barras

La regla que más problemas ahorra: etiquetar antes de congelar siempre que el proceso lo permita. Aplicar a temperatura ambiente, dejar curar y meter el producto en el túnel es mucho más fiable que pelear con un adhesivo bajo cero. Cuando no hay más remedio que etiquetar en frío, ahí sí hace falta un adhesivo específico. Las familias disponibles están en adhesivos para marcaje y etiquetado industrial.

El material y la impresión

El papel queda descartado en cuanto hay humedad de por medio: absorbe agua, se hincha por los bordes y pierde resistencia. Lo que aguanta es polipropileno o poliéster, que no absorben nada. Los acabados están en etiquetas de polipropileno.

Y una vez elegido el material sintético, la impresión tiene que acompañar. Sobre sintético hay que imprimir por transferencia térmica con ribbon de resina o mixto: un ribbon de cera no fija sobre película plástica y el texto se borra al rozarlo, aunque la etiqueta siga perfectamente pegada. Es el fallo más común y no tiene nada que ver con la calidad del material. Las familias, en tipos de bobinas de transferencia térmica y en consumibles de ribbon.

La térmica directa está especialmente contraindicada aquí, y no por el frío sino por lo que viene después: en cuanto el producto se expone a calor o a roce, el recubrimiento reacciona y la etiqueta se ennegrece o se borra.

Cuando la etiqueta no es la respuesta

En bolsa de film congelado, que es el formato más habitual del sector, muchas veces no se aplica etiqueta: se imprime directamente sobre el film en la envasadora, con codificación por transferencia térmica TTO. Se marca lote y fecha con gran definición sobre el propio envase, antes de que el producto entre en frío, y desaparece por completo el problema de adherencia. Está desarrollado en la guía de la impresora TTO.

Para envases rígidos, tarrinas y bandejas, el inkjet continuo CIJ marca sin contacto a velocidad de línea, con tintas que existen específicamente para superficies frías y húmedas. Y en la caja de agrupación, la decisión entre etiqueta y marcaje directo está resumida en impresión directa en cajas: TIJ, DOD o etiqueta.

Detalles de línea que marcan la diferencia

  • Etiquetar cuanto antes en el proceso. Cada paso que el producto da en frío antes de recibir la etiqueta añade escarcha y condensación.
  • Dejar curar el adhesivo antes de meter el producto en el túnel. Si entra recién etiquetado, el adhesivo aún no ha alcanzado su fuerza y ahí se pierde.
  • Secar la zona de aplicación con un soplador si el envase llega húmedo. Es una solución barata que resuelve muchos casos.
  • Guardar bien los rollos. Un consumible almacenado mal llega defectuoso a la máquina: cómo almacenar etiquetas adhesivas.
  • Verificar la lectura del código, no solo imprimirlo. Un código que se lee a la vista puede no leerlo un escáner: verificación y trazabilidad.

Si el entorno además es húmedo y caliente en alguna fase del proceso, la combinación completa está en etiquetado en alta temperatura y humedad. Y si el producto es carne o pescado, en codificación para la industria cárnica.

Preguntas frecuentes sobre el etiquetado de congelados

¿Por qué se despegan las etiquetas de los productos congelados?

Porque un adhesivo estándar necesita fluir para mojar la superficie y agarrar, y bajo cero se endurece y deja de hacerlo. A eso se suman la condensación, que forma una película de agua sobre el envase, y la escarcha, que actúa como capa separadora. La solución es etiquetar antes de congelar siempre que se pueda, o usar un adhesivo de congelación profunda formulado para aplicar bajo cero.

¿Es obligatorio indicar la fecha de congelación?

Solo en carne, preparados de carne y productos de la pesca sin transformar que se comercialicen congelados, donde debe figurar con la fórmula «congelado el» seguida de la fecha. No es una exigencia general para todos los alimentos congelados. Lo que sí lleva la mayoría es la fecha de duración mínima, es decir el «consumir preferentemente antes del», en lugar de una fecha de caducidad.

¿Qué material de etiqueta aguanta la cámara de congelación?

Material sintético: polipropileno o poliéster. El papel absorbe la humedad del ambiente, se hincha por los bordes, ondula y acaba despegándose arrastrando el código de barras. Los sintéticos no absorben agua y mantienen su forma y su resistencia mecánica en cámara y durante los cambios de temperatura.

¿Se puede etiquetar un producto que ya está congelado?

Sí, pero requiere un adhesivo de congelación profunda específicamente formulado para aplicarse bajo cero, y cada formulación tiene su temperatura mínima de aplicación. Aun así es preferible etiquetar antes de congelar, aplicando a temperatura ambiente y dejando curar el adhesivo antes de que el producto entre en el túnel. Es bastante más fiable y suele salir más barato.

¿Qué alternativa hay si la etiqueta no aguanta?

Marcar directamente sobre el envase. En bolsa de film se imprime lote y fecha en la propia envasadora mediante codificación por transferencia térmica TTO, lo que elimina por completo el problema de adherencia. En envases rígidos, tarrinas y bandejas, el inkjet continuo CIJ marca sin contacto y dispone de tintas específicas para superficies frías y húmedas.

Lo vemos con tu línea

En Surjet trabajamos con envasadores de congelado en España y Portugal. La pregunta que hacemos siempre primero es en qué punto de la línea se etiqueta y a qué temperatura está el envase en ese momento: de ahí sale casi toda la solución. Suministramos equipos de etiquetado y las seis tecnologías de codificación, y si hay dudas probamos la adherencia sobre tu envase real antes de que compres nada. Cuéntanos el caso.

Compartir
SJ

Equipo Surjet Codificación, marcaje y etiquetado industrial desde 2003. Instalamos y damos servicio en España y Portugal.

Artículos relacionados

¿Necesitas asesoramiento?

Te ayudamos a elegir la mejor solución de codificación y marcaje para tu línea de producción.

SOLICITA PRESUPUESTO GRATUITO