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11 claves para optimizar la línea de empaquetado en el sector alimenticio

17 octubre 2023 9 min de lectura Surjet

Optimizar una línea de empaquetado alimentario no consiste en comprar máquinas más rápidas. Consiste en quitar de en medio las paradas que nadie contabiliza: el cambio de formato que dura cuarenta minutos, el codificador que hay que limpiar cada turno, el lote que sale ilegible y obliga a reprocesar un palet entero.

Estas 11 claves están escritas desde el final de línea, que es donde trabajamos. Cada una es algo que hemos visto fallar en plantas reales de alimentación y bebidas, no una lista de buenas intenciones.

1. Mide dónde está el cuello de botella antes de invertir

La intuición del jefe de planta suele señalar a la envasadora. Los datos, casi siempre, al final de línea: etiquetado, codificado y paletizado. La razón es sencilla: la envasadora tiene mantenimiento programado y presupuesto, y el codificador se compró hace ocho años y nadie lo mira hasta que se para.

Antes de decidir nada, cronometra durante una semana las microparadas por causa, no las paradas grandes. Sumadas, las microparadas de cinco minutos se llevan más producción que la avería del mes.

2. Ten claro qué información es obligatoria y cuál no

El Reglamento (UE) 1169/2011 fija la información alimentaria obligatoria al consumidor. En la línea, dos puntos generan casi todos los errores:

  • Fecha de caducidad frente a fecha de consumo preferente. No son sinónimos ni intercambiables. La caducidad («fecha de caducidad») es para productos microbiológicamente muy perecederos y su formato es día y mes, o día, mes y año. El consumo preferente («consumo preferente antes de») admite día, mes o incluso solo año según la duración. Codificar una por otra es un incumplimiento, no un matiz. Está desarrollado en codificación de fecha de caducidad.
  • El lote. Va regulado aparte (Real Decreto 1808/1991) y precedido de la letra L salvo que se distinga claramente del resto de indicaciones. Es el dato que permite retirar producto sin vaciar el almacén entero.

El resumen normativo completo está en codificación en la industria alimentaria.

3. Diseña la trazabilidad hacia atrás y hacia delante

El artículo 18 del Reglamento (CE) 178/2002 obliga a saber de quién viene cada materia prima y a quién ha ido cada lote de producto. Es el principio de un paso atrás y un paso adelante.

Traducido a la línea: el lote impreso en el envase tiene que poder cruzarse con el lote de materia prima. Si el operario teclea el lote en el codificador cada mañana, esa cadena depende de que no se equivoque. Lo correcto es que el dato baje del ERP o del software de trazabilidad. Y en el palet, la etiqueta logística con SSCC cierra la cadena hacia el cliente: etiquetado y codificación de palets.

4. Elige la tecnología de codificación por envase y por entorno

No hay una tecnología buena. Hay una adecuada para tu envase, tu velocidad y tu entorno.

Envase o situación Tecnología Por qué
Botella, brik, envase rígido en línea rápida Inkjet continuo (CIJ) Sin contacto, a distancia, sobre superficie curva y a alta velocidad.
Caja de cartón, agrupación Inkjet térmico (TIJ) Alta resolución para códigos de barras y QR, sin mantenimiento de cabezal.
Film de envasado flexible Transferencia térmica (TTO) Marca sobre el film antes del sellado, con calidad muy alta.
Vidrio, PET, cartón sin consumible Láser Permanente e inviolable, sin tinta ni disolvente en zona de alimentos.
Dato variable en caja o palet Print and apply Imprime y coloca la etiqueta en la posición exacta que exige el cliente.

La comparación entre marcar el envase o pegar una etiqueta está en impresión directa sobre caja frente a etiqueta.

5. Resuelve la condensación antes de culpar al equipo

Este es el fallo más caro de diagnosticar en alimentación y bebidas, porque no es un fallo del codificador.

El envase sale frío del llenado o de la cámara, entra en el aire caliente de la nave y se cubre de una película de agua. La tinta se deposita sobre esa agua, no sobre el envase. El código sale perfecto y se ve perfecto en la línea. Se borra después, en el palet o en el transporte.

Como el fallo es intermitente y depende de la humedad del día, se persigue durante semanas como avería de equipo. La solución es de instalación: cuchillo de aire en el punto de marcaje para secar la zona, o mover el codificado a antes del llenado. El caso concreto sobre botella está en impresión sobre PET.

6. Comprueba el grado de protección frente al lavado

Una línea alimentaria se lava. Con agua a presión, con espuma y con producto químico. Si el codificador no está preparado, entra agua por donde no debe y la avería aparece días después, con lo que nadie la relaciona con el lavado.

Antes de instalar, hay que saber si esa posición se lava y cómo. Un equipo con protección adecuada al lavado cuesta más de entrada y menos a los dos años. Y si el equipo no la tiene, se protege con carenado y se documenta el procedimiento de lavado, en lugar de confiar en que el operario se acuerde de taparlo.

7. Que el dato salga del sistema, no del teclado

Cada vez que un operario teclea una fecha o un lote en la pantalla del codificador, se abre la puerta a un error que puede costar una retirada. Y ocurre siempre en el mismo momento: el cambio de turno o el cambio de referencia.

La conexión del codificador con el ERP o el MES elimina esa clase de error por completo. Es, con diferencia, la mejora con mayor retorno de esta lista, y no depende de cambiar máquina: la mayoría de equipos actuales admiten esa integración.

8. Verifica el código, no lo mires

Un código que se ve bien no es un código que se lee. Un cabezal desgastado, un ribbon mal emparejado o un contraste insuficiente dan un resultado legible para el ojo e ilegible para un lector.

Instalar un lector o un sistema de visión al final de línea convierte un problema de calidad en una alarma inmediata, en lugar de en una devolución. Si además imprimes códigos de barras o GS1, la calidad de impresión se mide con grados normalizados. Contexto en verificación y trazabilidad y en uso del código GTIN.

9. Empareja consumible, envase y temperatura

La tinta, la etiqueta y el ribbon no son intercambiables. Tres puntos que se pasan por alto:

10. Mantenimiento preventivo por horas, no por avería

El mantenimiento del codificador se hace casi siempre cuando ya ha fallado. Es la peor opción posible en una línea alimentaria, porque el fallo llega en plena campaña.

Lo que funciona es sencillo y aburrido: filtros por horas de trabajo y no por síntoma, limpieza de cabezal según la pauta del fabricante, revisión del sistema de detección de producto y del encoder, y punto de pedido para consumibles con anotación del lote. Cómo funciona la parte que más sufre está en cómo funcionan los cabezales de impresión.

11. Cronometra el cambio de formato

En una planta con muchas referencias, el tiempo de cambio se come más producción que cualquier avería, y casi nunca se mide.

Preguntas concretas: ¿cuánto se tarda en cambiar el mensaje del codificador?, ¿hay que reajustar la altura del cabezal a mano?, ¿el formato de etiqueta se selecciona en pantalla o se reconfigura?, ¿el operario tiene que buscar la bobina correcta en el almacén?

Cada uno de esos pasos se puede reducir con formatos preprogramados, posiciones marcadas y consumibles etiquetados y ubicados. No cuesta dinero: cuesta orden.

Preguntas frecuentes

¿Qué información es obligatoria codificar en un envase alimentario?

El Reglamento (UE) 1169/2011 exige la fecha de duración mínima, indicada como fecha de caducidad en productos muy perecederos o como consumo preferente en el resto. A ello se suma el número de lote, regulado por el Real Decreto 1808/1991, que permite identificar y retirar producto de forma selectiva.

¿Cuál es la diferencia entre fecha de caducidad y consumo preferente?

La fecha de caducidad se aplica a alimentos microbiológicamente muy perecederos y marca el límite a partir del cual el producto no debe consumirse. El consumo preferente indica hasta cuándo el alimento conserva sus propiedades óptimas, pero puede consumirse después. No son intercambiables y se codifican con formatos distintos.

¿Por qué se borra el código impreso en botellas frías?

Por condensación. El envase sale frío del llenado, se cubre de una película de agua al entrar en el aire de la nave y la tinta se deposita sobre esa agua en lugar de sobre el envase. El código se ve correcto al salir y se borra en el palet. Se corrige secando la zona de marcaje con aire o marcando antes del llenado.

¿Qué tecnología de codificación es mejor para la industria alimentaria?

Depende del envase. Inkjet continuo para envase rígido en línea rápida, inkjet térmico para caja de cartón, transferencia térmica para film flexible, láser cuando se quiere marcado permanente sin consumibles, y print and apply cuando el dato variable va en una etiqueta de caja o palet.

¿Cómo se evitan los errores de lote y fecha en la línea?

Conectando el codificador al ERP o al MES para que el dato baje del sistema en lugar de teclearse en la pantalla del equipo, y verificando el resultado con un lector o un sistema de visión al final de línea. La mayoría de errores se producen en el cambio de turno o de referencia.

Cómo lo planteamos en Surjet

Cuando entramos en una planta de alimentación, lo primero no es enseñar catálogo: es recorrer la línea y ver dónde se para, qué se lava, qué temperatura hay en cada punto y de dónde salen los datos. La mayoría de las veces, la mejora más rentable no es un equipo nuevo.

Instalamos y mantenemos sistemas de codificación y marcaje en fábricas de alimentación y bebidas de toda España y Portugal, con servicio técnico propio. Si quieres que revisemos tu final de línea, escríbenos o llama al 954 69 15 81.

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SJ

Equipo Surjet Codificación, marcaje y etiquetado industrial desde 2003. Instalamos y damos servicio en España y Portugal.

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