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Mi codificadora imprime borroso: causas y solución

6 septiembre 2026 8 min de lectura Surjet

Son las seis de la mañana, la línea arranca y el código sale borroso. O sale a medias. O directamente no sale. Y en la caja hay que poner el lote y la fecha sí o sí, así que la producción se para hasta que alguien lo resuelva.

Esta guía va de eso: empieza por el síntoma que estás viendo, no por la teoría. La mayoría de los fallos de un codificador de chorro continuo se resuelven en planta sin llamar a nadie, y los que no, conviene saber identificarlos rápido para no perder media mañana probando cosas.

Tabla rápida de síntoma, causa y solución

Lo que ves Causa más probable Qué hacer
Código borroso o con los puntos corridos Viscosidad de tinta alta o distancia al envase excesiva Revisar el disolvente y ajustar la distancia del cabezal a entre 8 y 12 mm
Faltan puntos o líneas del carácter Boquilla parcialmente obstruida Ciclo de limpieza automático y purga del cabezal
El código sale inclinado Cabezal desalineado o velocidad de línea mal configurada Comprobar el encoder y el ángulo del cabezal
No imprime nada, pero el equipo está en marcha Fotocélula sin detectar el producto Limpiar el sensor y verificar la distancia de disparo
El código se borra al tocarlo Tinta incorrecta para ese material Cambiar a una tinta específica para envase no poroso
Se para solo cada pocas horas Filtros saturados o nivel de disolvente bajo Sustituir filtros según horas y revisar el consumo de disolvente
Arranca con muchos avisos tras el fin de semana Tinta secada en el circuito por parada larga Purga completa y, si se repite, revisar el protocolo de parada

El código sale borroso

Es el fallo número uno y casi siempre es viscosidad. La tinta de un chorro continuo lleva disolvente que se evapora constantemente, y el equipo lo va reponiendo para mantener la mezcla en su punto. Cuando la viscosidad sube, la gota sale más pesada, se deforma al impactar y el carácter pierde definición.

Qué mirar, en este orden. Primero el nivel de disolvente, que es lo más tonto y lo más frecuente. Después la lectura de viscosidad en pantalla, comparada con el rango que marque tu equipo. Y por último la distancia del cabezal al envase: por encima de 12 mm la gota tiene demasiado recorrido y se abre. Entre 8 y 12 mm es el rango donde trabaja bien la mayoría de equipos.

Cuándo no es viscosidad. Si el borrón aparece solo en una zona del envase, el problema es mecánico: el producto se mueve, el cabezal vibra o la guía no sujeta bien. Ahí no toques la tinta.

Faltan puntos en el carácter

Si el carácter sale incompleto, con líneas que no aparecen, casi siempre es la boquilla parcialmente obstruida. El chorro se desvía unas micras y las gotas no caen donde deben.

Un ciclo de limpieza automático suele resolverlo. Si vuelve a pasar al día siguiente, el problema no es la suciedad puntual sino el circuito: filtros saturados o tinta contaminada. Ahí ya conviene un mantenimiento en condiciones.

No imprime nada y el equipo dice que está listo

Cuando el codificador no da error pero no marca, lo primero no es el codificador: es la fotocélula. Si el sensor no ve pasar el producto, el equipo nunca recibe la orden de imprimir.

Limpia la óptica, comprueba que el producto pasa dentro del rango de detección y verifica el retardo de disparo. Con envases transparentes o muy brillantes es habitual que el sensor falle de forma intermitente, que es peor que si fallara siempre porque cuesta más detectarlo.

El código se borra al pasar el dedo

Esto no es una avería, es una tinta equivocada. Sobre vidrio, metal, plástico brillante o film, una tinta pensada para cartón no ancla. El código parece bien impreso y se va con el roce del transporte.

La solución es cambiar a una tinta formulada para envase no poroso, y comprobar que el material del envase no lleve tratamiento superficial o restos de desmoldeante. En congelado y refrigerado hay además tintas específicas, porque la condensación arruina cualquier tinta estándar.

La línea se para varias veces al día por el codificador

Cuando las paradas son repetidas y no hay un fallo claro, deja de mirar el síntoma y mira el mantenimiento. Los tres sospechosos habituales son los filtros pasados de horas, el consumo de disolvente disparado (señal de fugas o de mala estanqueidad) y la limpieza del cabezal hecha a medias.

Merece la pena hacer una cuenta que casi nadie hace: cuántas veces se ha parado la línea este mes por el marcaje, y cuánto vale una hora de línea parada en tu fábrica. Ese número suele ser mucho mayor que el del mantenimiento que se está aplazando. Lo desarrollamos en la guía de mantenimiento de impresoras inkjet industriales.

Cuándo dejar de probar y llamar al técnico

Hay cuatro situaciones en las que seguir intentándolo sale caro:

  1. El mismo fallo vuelve en menos de 24 horas después de haberlo resuelto. No lo resolviste, lo tapaste.
  2. El equipo da errores de presión o de bomba. Eso es circuito hidráulico y no se arregla desde el panel.
  3. Has purgado más de dos veces seguidas. Cada purga consume tinta y disolvente, y si no soluciona, estás gastando dinero en no arreglar nada.
  4. El código no cumple el grado de lectura que te exige la cadena de distribución. Ahí ya no es un problema de planta, es un problema de calidad con consecuencias comerciales.

Nuestro servicio técnico propio cubre España y Portugal con stock de repuestos. Si tu equipo es un CIJ Citronix, lo mantenemos nosotros.

Cuándo el problema ya no es el fallo, es el equipo

Un codificador de chorro continuo bien mantenido pasa de los diez años sin drama. Pero llega un punto en que las averías dejan de ser sucesos y pasan a ser rutina, y ahí la conversación cambia.

Las tres señales son siempre las mismas: el repuesto tarda semanas en llegar porque la gama está descatalogada, el coste anual de consumible y mantenimiento se acerca al de un equipo nuevo, y la línea para lo suficiente como para que alguien de producción lo mencione en la reunión de la mañana. Si te reconoces, mira las equivalencias por tecnología y marca o el plan renove.

Preguntas frecuentes

¿Por qué mi codificadora imprime borroso de repente?

Lo más probable es la viscosidad de la tinta, que sube cuando falta disolvente. Revisa primero el nivel de disolvente y después la lectura de viscosidad en pantalla. Si el borrón solo aparece en una zona del envase, el problema es mecánico y no de tinta.

Mi Videojet no imprime bien, ¿qué reviso primero?

El orden es el mismo en cualquier chorro continuo, sea de la marca que sea: nivel de disolvente, viscosidad, distancia del cabezal al envase (entre 8 y 12 mm) y estado de la boquilla. Si el equipo no imprime nada pero no da error, mira la fotocélula antes que el codificador.

¿Cada cuánto hay que cambiar el filtro de una codificadora?

Depende del modelo y de las horas de funcionamiento, no del calendario. Cada fabricante marca un intervalo en horas. Lo importante es llevar el contador real de horas del equipo y no guiarse por el aspecto del filtro, porque cuando se nota saturado ya lleva tiempo trabajando mal.

¿Por qué se borra la fecha de caducidad de los envases?

Casi siempre porque la tinta no es la adecuada para ese material. Sobre vidrio, metal, plástico brillante o film hace falta una tinta para envase no poroso. En refrigerado y congelado, además, hay tintas específicas porque la condensación arruina las estándar.

¿Cuántas veces puedo purgar el cabezal?

Una o dos. Si tras dos purgas el problema sigue, la purga no es la solución y solo estás consumiendo tinta y disolvente. A partir de ahí toca revisar filtros, circuito o boquilla.

¿Merece la pena reparar un codificador de más de diez años?

Si encuentras repuesto en días y el coste anual de mantenimiento está lejos del de un equipo nuevo, sí. Un CIJ es una máquina longeva. Deja de merecer la pena cuando el repuesto tarda semanas porque la gama está descatalogada, o cuando las paradas de línea empiezan a pesar más que la reparación.

Aviso sobre las marcas citadas

Surjet no es distribuidor oficial ni servicio técnico autorizado de Videojet, Domino, Markem-Imaje, Macsa, Linx ni Leibinger. Citamos sus equipos porque son los que más nos encontramos en planta y para que puedas reconocer el tuyo. Todas las marcas mencionadas pertenecen a sus respectivos titulares.

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SJ

Equipo Surjet Codificación, marcaje y etiquetado industrial desde 2003. Instalamos y damos servicio en España y Portugal.

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